De la escuela de cine a la infraestructura de medios
Estudié cine y video en SCAD en los años noventa, justo cuando las computadoras empezaban a transformar la producción. La edición no lineal estaba llegando, las cámaras iniciaban su larga marcha de hardware costoso a dispositivos cotidianos, y la idea de que el video pudiera moverse por software en lugar de máquinas especializadas todavía era lo bastante nueva como para sentirse extraña.
Ese momento marcó mi carrera. Llegué a los medios por el cine, pero me volví útil por los sistemas: compresión de video, los inicios del streaming en vivo, infraestructura de codificación y las capas técnicas que hacen posibles los medios modernos. Viví el lado startup de esa transición con Inlet Technologies y Elemental Technologies, ayudando a construir piezas del stack de streaming antes de que el streaming se volviera algo común.
Microsoft llegó después, cuando esos mundos empezaron a converger. Pasé doce años ahí, llegando a ser CTO mundial de Medios y Entretenimiento, trabajando en modernización del broadcast, flujos en la nube, infraestructura de streaming e IA en producción. Buena parte del trabajo era ayudar a grandes empresas de medios a descifrar lo que venía antes de que la industria tuviera un nombre claro para ello.
El hilo conductor es bastante simple. He pasado la mayor parte de mi carrera parado entre la ambición creativa y la realidad técnica, tratando de entender cómo los sistemas debajo de la narrativa cambian lo que las historias pueden hacer.
Hoy esa pregunta está en el centro de todo lo que hago: Engines of Change, Future Frames, Alchemy Creations y las empresas con las que trabajo en medios e IA. Las herramientas cambiaron. La pregunta no.




